DESPERTAR LA CONSCIENCIA DEL PASAJERO

El entendimiento de la psicología humana a través de la dualidad inherente a la estructura mecánica que puede explicarse lógicamente es una posibilidad que siempre me ha fascinado y es también la razón más obvia que está detrás del seductor poder que el conocimiento del Sistema de Diseño Humano ha tenido sobre mí desde el comienzo de mi carrera en 1993.

 

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Alokanand Díaz traducido por Nadia Soso
2 días- 15 y 16 de agosto de 2020
Ibiza & Online
330 USD – 300USD (Pronto pago hasta el 15 de junio de 2020)
490USD con ejemplo individual (435USD Pronto Pago)

El entendimiento de la psicología humana a través de la dualidad inherente a la estructura mecánica que puede explicarse lógicamente es una posibilidad que siempre me ha fascinado y es también la razón más obvia que está detrás del seductor poder que el conocimiento del Sistema de Diseño Humano ha tenido sobre mí desde el comienzo de mi carrera en 1993.

Visto desde la perspectiva mecánica, la personalidad humana no ha de cargar con la responsabilidad sobre su destino materia, cuyo contrario está en la fuente de la distorsión general y el sufrimiento homogeneizado que podemos ver por todos lados en este planeta. Cada personalidad humana tiene el mismo potencial de encontrar realización en el percatarse de su potencial para la consciencia autorreflectante. Es decir, el potencial de reconocerse simultáneamente como la parte y el todo. 

Esto es lo que somos todos en nuestro potencial individual para la conciencia; un puente singular consciente entre la tierra y el cielo, entre el espíritu y la forma. Sin embargo, el único modo en el que podemos expresar esta percepción a los demás es a través del campo de proyecciones creado por la mente y el uso del lenguaje, que nos abre a todos a un inevitable mundo de subjetividad infinita. La mayoría de los seres humanos experimentan la vida de sus personalidades atrapados en unos laberintos mentales internos, buscando la salida mientras reproducen los mismos sentimientos que se crearon a partir de los condicionamientos de su infancia y de sus traumas, y nunca tuvo una verdadera oportunidad de despertar del sufrimiento innecesario que la mente del No Ser crea como un hábito. En su búsqueda de objetividad y para poder eliminar su subjetividad fundamental, la personalidad aprende a permanecer enfocada en las mismas fuerzas externas que condicionaron su percepción desde el comienzo de su vida a través de la apertura en el diseño individual. Este estado de profunda identificaciòn con lo que no es natural para uno se mantiene en su sitio por medio de fuerzas ocultas que distorsionan nuestra percepción consciente de “quien creemos ser”, cegándonos a nuestra propia subjetividad mientras podemos reconocer perfectamente la subjetividad en los demás.

La fuerza que hace que mantiene la atención consciente de la personalidad lejos de sí misma, obsesionada con alguna opción imposible que le permitirían armonizar el condicionamiento recibido a través de sus centros abiertos se llama “transferencia del color” y opera como un mecanismo de nuestra cognición desde por debajo de la superficie del hexagrama y la línea.

Una vez que el individuo deja de ser conducido por la mente y comienza a operar según su naturaleza, siguiendo su estrategia y honrando su autoridad interna para establecer el movimiento en la vida, el cerebro inmediatamente empieza a realinear el cuerpo, sintonizando sus sentidos con su sensibilidad natural y la determinación bioquímica. Esto interrumpe el fenómeno de la transferencia del diseño de modo irreversible, siempre que la persona sigua operando en el respeto de las limitaciones de su propia forma.

Sin embargo, en el nivel de la personalidad no hay un mecanismo que pueda eliminar la “transferecia” de un modo irreversible, porque la personalidad humana está diseñada para la “autoridad externa”, no interna. Ahora bien, el hecho de que no exista un mecanismo para la personalidad siempre ha sido representado como una incapacidad en la habilidad de los seres humanos para desarrollar su sabiduría individual sin ser víctimas del sufrimiento vano creado por la fijeza de sus propios hábitos mentales. Estos hábitos tienen nombre y representan las funciones específicas que predeterminan el modo en el que vemos y pensamos, y lo mejor es que se pueden describir lógica y estructuralmente.

Esto es exactamente lo que inento hacer durante los dos días que dura este curso. Presentaré cómo opera la infraestructura a través de la cosciencia de la personalidad, de modo que cada participante va a poder cer cómo encaja en una de las doce posibilidades. Deconstruiré la consciencia de la personaldiad en su binario interno/externo, en lo que se conoce como “Motivación” y “Perspectiva”, y también me enfocaré en cada una de las combinaciones que se pueden formar  entre ambos, trabajando con ejemplos de los participantes que así lo deseen.

También deconstuiré la arquitectura tonal y cómo se divide el potencial de la personalidad humana en seis diferentes formas de cognición fundamentales para anclar el fundamento conceptual a través del cual intentamos comprender el valor esencial de lo que llegamos a vivir en nuestras vidas. 

CONTENIDO DEL CURSO

  1. LOS LABERINTOS MENTALES DE LA PERSONALIDAD HUMANA
  2. VER COMO FUNDAMENTO DE SER
  3. SEIS RAÍCES CONCEPTUALES CONSCIENTES 
  4. SEIS TRAYECTORIAS COGNITIVAS
  5. MOTIVACIÓN Y PERSPECTIVA
  6. DOCE COMBINACIONES DIFERENTES
  7. EJEMPLOS
Modalidad

Sólo Curso, Curso + ejemplo individual