PTL 1 - Trimestre 1 con Alokanand Díaz traducido en simultáneo por Nadia Soso

El Sistema de Diseño Humano es una representación gráfica de los absolutos de la ilusión humana del ser (Maya). El cuerpo de conocimientos que sintetiza revela todas las leyes mecánicas que determinan la percepción dualista que tenemos de las cosas. Todo lo que el Diseño Humano determina es enteramente mecánico y consecuentemente dualista; es decir ‘para bien y para mal’.

Cuántas veces escucha uno esta frase desde el primer encuentro con este sistema de auto-conocimiento a través del propio diseño individual y el momento en que se plantea la posibilidad de ejercerlo profesionalmente para otros, ¿no es cierto?

Sin embargo, para cuando uno ha completado la ‘Formación General’ (ABC y Cartografía del Rave), la mente tiende a estar demasiado ocupada intentando recordar los diferentes elementos y las perspectivas desde la que ha aprendido a deconstruir cualquier Cuerpo Gráfico del Rave que le pongan delante. Su mayor dificultad reside en volver a ensamblar todas las piezas hasta que formen una unidad mecánica holística en movimiento a través del plano material de la existencia, o, lo que es lo mismo, un ser humano experimentando todo el espectro de su propio potencial al entrar en contacto con la diversidad que le sale al encuentro.

Para poder preservar la capacidad de analizar desde la síntesis, es absolutamente necesario aprender a aferrarse a la perspectiva absolutamente desmitificada – en rojo y negro - que el Diseño Humano tiene de la condición humana, en la cual la personalidad está siempre viéndose confrontada con su propia indefensión e incompetencia ante los dilemas existenciales de base a los que se ve abocada debido a las limitaciones de su perspectiva. Y, es que, como diría Ra: “somos objetos moviéndose en el espacio”.

De hecho, como analistas profesionales, antes que un ser humano, lo que vemos en la superficie misma del Cuerpo Gráfico del Rave es el drama homogéneo de una personalidad ‘deshumanizada’ en lucha con su propia forma, perdida sin elección en la plena identificación con los condicionamientos a los que ha sido sometida en los primeros siete años de vida. Sólo cuando uno ha asimilado claramente las leyes mecánicas básicas que ‘controlan’ la percepción mental a la que cualquier diseño individual nace predispuesto en su apertura al mundo, reconoce uno que las ‘elecciones’ mentales no portan verdadero valor ni significado con el que puedan contribuir al desarrollo de la conciencia única de cada ser humano.

En cualquier representación que presuma de lógica - como en cualquier otro tipo de mapa que pudieras encontrar – todos los elementos tienen que estar organizados en base a unas jerarquías claras. La lógica es el camino de la vida. El sentimiento es el camino humano.

La implacable lógica biológica con que la vida basó toda su organización desde siempre sobre estrictas jerarquías perfectamente estructuradas se nos antoja a los seres humanos como la negación absoluta de la justicia, porque parece cerrar la puerta para siempre a la posibilidad de que alguna vez nos podamos sentir todos como si fuéramos iguales. Es una cruel ironía que el No-ser esté siempre a un solo paso del despertar y de la liberación. Pero, ay, es un paso que vacía de propósito todas las estrategias de la mente.

Obviamente, este no es un paso que uno pueda dar externamente cambiando ‘esto’ por ‘aquello’, sino más bien un salto interior en la conciencia que uno tiene de sí mismo y que supone una mutación que lo transforma todo dentro mientras en el exterior todo sigue siendo como fue siempre. Ese es el impacto que puede llegar a tener el análisis de un diseño individual cuando se realiza apropiadamente.

La tarea consiste en desarrollar la habilidad para distinguir claramente las distorsiones y la inconsistencia en las cualidades que nutren y dan forma al cuerpo mental - que es donde el No-ser vive atrincherado detrás de sus ‘razones’ de segunda mano - de la verdad orgánica y consistente que emerge cuando es la autoridad interna del cuerpo la que asume la responsabilidad de conducir todas las cuestiones materiales de la vida a través de una toma correcta de decisiones basadas en lo elemental.

Se ha dicho desde el comienzo que, como ciencia visual que es, el análisis del Diseño Humano requiere de la combinación de un 50% de técnica con otro 50% de arte y de expresión individual. Como la parte artística y creativa no puede ser enseñada – sólo puede ser demostrada - es esencial que los aspectos técnicos queden debidamente asentados a través de una asimilación completa de las diferentes fórmulas mecánicas y de sus aplicaciones.

Con ese propósito he creado un esquema de trabajo que resume mis ya más de 20 años de dedicación profesional exclusiva, tanto en la práctica personal como analista como en la formación de nuevos profesionales en diferentes rincones del mundo.

TRIMESTRE 1

LAS 64 PUERTAS Y EL NO-SER

9 CENTROS / 64 PUERTAS

6 CIRCUITOS / 64 PUERTAS

36 CANALES / 64 PUERTAS

32 POLARIDADES / 64 PUERTAS

4 BINARIOS / 64 PUERTAS

  • $1,150.00

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